La mayoría de las personas comenzamos a divagar en lugar de realizar un trabajo efectivo. Tenemos demasiadas cosas en las que ocupar nuestro cerebro.
Para ser efectivamente productivos debemos centrarnos en muy pocas tareas. Concentración y herramientas adecuadas.
Concentración: sólo dos tareas en marcha
La tarea en la que estamos trabajando ahora.
La tarea en la que trabajaremos al acabar el trabajo actual.
Grandes proyectos, pequeños pasos.
Cuando nos enfrentamos con un proyecto, nos puede abrumar la montaña de trabajo que tenemos frente a nosotros.
Desarrollamos nuestro trabajo como subimos una escalera.
Dividimos el trabajo en pasos, tiempo y herramientas. Planificar un camino de múltiples pasos concretos. Ponemos nuestro primer y segundo paso y comenzamos.
Cuando me pierdo, vuelvo a un paso conocido. Vuelta a empezar.
Eliminar el stress
Al trabajar con elementos conocidos en su mayoría no sentimos la impotencia de lo inabarcable. Trabajamos la mayoría del tiempo en territorio conocido.