¿QUÉ VALOR TIENE MI MARCA?

La marca es lo más valioso que tienen muchos negocios. No es casualidad que la marca más valiosa este 2022 sea Apple, cuya capitalización bursátil supera ampliamente los DOS billones de dólares. 

La marca no es solo un documento

La percepción de una empresa es el resultado de muchas cosas. Cada comunicación, cada servicio, cada reclamación crea marca. Todas las personas de nuestra organización representan a nuestra compañía.

El primer paso es construir un excelente producto diferenciado, un servicio correcto, instalaciones perfectas, personal con el mismo nivel que nuestra empresa.

Es cierto que necesitamos plasmar por escrito lo que deseamos conseguir en la mente de nuestro cliente. Definir nuestro estilo, nuestra personalidad, nuestro nivel de calidad, de innovación. El nicho que queremos ocupar. Las características de Hotel Pepín *, no pueden coincidir nunca con Hotel Riu ****. No debemos confundirnos ni confundir a nuestro mercado. 

Las promociones 48 horas son la marca a largo plazo

El mayor error consiste en no mantener una línea constante. Queremos ser una marca elitista pero hacemos rebajas de segunda.Queremos ser una marca innovadora pero copiamos cada novedad.. Todas las acciones y comunicaciones crean la marca. Más que la comunicación es la acción. 

Realmente, qué queremos ser de mayor

La marca es la personalidad de nuestro modelo de negocio. Si aportamos valor siendo la panadería más rústica y natural del barrio, debemos demostrarlo cuando nos levantamos de madrugada hasta que cerramos por la noche. Desde la decoración a los productos se enfocarán con esa idea en mente. 

La segunda pesadilla: la diversificación

Queremos ser la panadería más rústica de la localidad pero como tenemos un primo que fabrica golosinas, vamos a diversificar. En un pueblo de 100 habitantes es entendible. Las marcas paraguas no funcionan. Pierden fuerza. ¿Ves a Apple fabricando barbacoas inteligentes?.. El gran problema con la diversificación es que queremos mezclar diferentes clientes y ninguno se siente a gusto. Una marca no es una orquesta de pueblo que empiezan en los años 60 y acaban con el último éxito.