Hasta hace unos años una multinacional o gran empresa significaba innumerables oficinas y miles de trabajadores.
Las cosas han cambiado. Te puedes encontrar facturaciones enormes con poco personal.
Hoy el mercado ofrece tecnología y servicios para montar multinacionales con unos recursos propios mínimos.
Tienen un excelente equipo concentrado y lo demás lo alquilan o externalizan.
El ejemplo típico son las empresas de tecnología con pocos recursos materiales y grandes facturaciones. Facebook pagó en 2014 unos 22.000 millones por Whatsapp. También las clásicas. Warren Buffet declaró que su núcleo de trabajo entraba en una pista de tenis. Y tiene una capitalización de 800.000 millones. Bill Gates dijo cuando era CEO de Microsoft que el valor de su compañía dependía de 100 personas.
¿Por qué no conviertes los gastos fijos en variables?
La pregunta que debemos hacer es el retorno que tienen los gastos fijos en personal no estratégico y sus oficinas.
En muchas pequeñas empresas el valor depende del fundador y un número muy limitado de trabajadores.
Por qué un directivo debe gestionar recursos que no aportan. Es una cuestión estratégica crear un buen equipo para trabajar el núcleo y lo demás externalizar. En muchas ocasiones este equipo se reduce a una persona.
Servicios contables y fiscales, administrativos, comerciales, marketing y una larga lista pueden ser gestionados por empresas especializadas externas.