VIVIMOS AL BORDE DEL INFARTO

Estamos en un mundo donde la prisa es el denominador común. Estamos en el mundo de las miniconcentraciones. No prestamos más de dos segundos de atención a cada cosa que empezamos. Este es el mayor problema para conseguir una productividad creciente.

GESTIÓN DEL TIEMPO Y LA CONCENTRACIÓN

Si nos concentramos en hacer una sola cosa la realizaremos mejor y en menos tiempo. Las personas más productivas hacen una sola cosa a la vez. Si es necesario debemos aprender a delegar y que otras personas nos ayudan en tareas en las que no necesitamos participar nosotros.

LA EMPATÍA Y LA CONCENTRACIÓN

Necesitamos concentrarnos en la persona con la que estamos dialogando para conseguir llegar a la empatía. ¿Cuántas veces estamos hablando con alguien que no nos está prestando ninguna atención?. ¿Cuántas veces lo hemos hecho en el ámbito personal y profesional?. Es el mayor insulto que le podemos hacer a una persona. En un diálogo debemos conseguir que el interlocutor crea que es la única persona en el mundo. 

Me encanta Warren Buffet cuando en las juntas anuales de su empresa responde de forma pausada a cada pregunta que le hacen sus accionistas. Y es uno de los mayores inversores del mundo. 

CONCENTRARNOS EN NUESTRO PRÓXIMO OBJETIVO Y CONSEGUIRLO

Para conseguir un objetivo es imprescindible concentrarse y perseguirlo sin descanso. Una vez conseguido vamos al siguiente paso. 

LA VENTA ES CONCENTRACIÓN EN LA ESCUCHA

Un buen vendedor es un buen «escuchador». Y todos somos vendedores. Para escuchar de forma activa debemos concentrarnos en las palabras que nos están transmitiendo. No podemos estar haciendo otra cosa. Nos debe agradar escuchar. Estamos en el mismo caso que la empatía. 

CONCENTRARNOS EN EL AHORA

El futuro vendrá y el pasado se ha ido. El único momento donde podemos vivir y actuar en en el ahora. Necesitamos concentrarnos en el presente. Disfrutar de este momento. Obtener una obra maestra de lo que estamos haciendo. Sacar el máximo partido de este segundo.