AUTÓNOMOS O SOCIEDAD LIMITADA. La clave está en el riesgo.
Al iniciar nuestra actividad económica siempre nos hacemos la misma pregunta. Sociedad limitada o autónomo.
Eliminar el riesgo. Gran ventaja.
La sociedad limitada tiene una gran ventaja. Las pérdidas del negocio se limitan al capital aportado. En el caso de las sociedades limitadas son 3000 euros.
Hay actividades con grandes riesgos procedentes de las operaciones.
Cuidado con avalar personalmente. Si se ha avalado un crédito bancario de forma personal. Es el socio el que responde por la cantidad por abonar.
Desvincular el negocio de la vida personal.
Fiscalidad. Neutral.
Si no facturamos cantidades elevadas los importes a pagar son similares. Si los beneficios son considerables debemos tener cuidado con el abuso.
El socio deberá cobrar por trabajar para la empresa. No podemos pasar gastos personales por las cuentas de las sociedades.
Simplicidad del autónomo. Neutral.
La tributación del autónomo es más sencilla que la societaria . Al final es un pequeño importe adicional en la gestoría fiscal.
Preferimos la sociedad limitada
Aunque tendremos unos mayores costes por la gestión fiscal es más adecuado separar el negocio de tus finanzas personales. Limitas el riesgo y las cuentas están más claras.